30.9.11

Cumplir la pena

Algún día, cuando todo haya pasado, comprenderás porque sólo valgo la pena de hoy. Nuevos pesares cubrirán tus días y otras alegrías te reflejarán. Los valores de ayer habrán cambiado, los personajes tendrán otras máscaras, los autores un nuevo guión y la vida te volverá a parecer un embalse de sensaciones y ambigüedades. Todo lo que has deseado siempre será lo mismo; la vieja plaza que te espera para jugar. Todo lo que has querido ser habrá sido un peldaño en tu escalada hacia el inabarcable mundo que vuelvas a imaginar... hacia un lugar enteramente mejor. Es cierto, no puedo ver más allá de lo que veo cuando te veo, pero te miro... te vuelvo a callar y descubro cuanto de vos hay en mí, cuanto de lo que yo pueda ser, te lo debo. En silencio, recorro todos los pliegues de lo que eres, de lo que habría sido con vos, y mi exploración no encuentra consuelo. No puedo pedirte que busques lo que yo no puedo encontrar. No puedo pedirte que esperes. No. Mi alma sangra el sudor de un náufrago, el canto de un ave desorientada. Me reduzco al mismo instante de haberte conocido, el tiempo parece ir y volver al lugar donde siempre nos encontraremos para reír y jugar. El eterno sabor de haberte tenido. Saber que nunca terminaré de desprenderme. Aprender, reconocer, que los años serán mi castigo. No puedo asir ni asirme. El tiempo parece escapárseme, quedarse y perderse en la pena que siento; es inmerecido el valor que tu amor me ha legado. Consagro todo mi amor al amor y todos mis cielos a tu fuerza, al día en que los sueños se realicen. Ese día, cuando tu futuro se haga presente, comprenderás porqué sólo valgo la pena de hoy...

La culpa del victimario. Un lugar en el que te ocupa la vida para el que no has sido hecho. Para la culpa sí, para sentir que has lastimado a alguien, no. Jamás. Nadie, por más influjos de frustración, podría prepararte para lastimar a quien has amado. No hay razones para poder comprender algo así. Pero hay algo que sé. Hay algo que te prometí en silencio. Cada uno siente que comprende al otro y a la situación que se vive más allá del tiempo. Verte llorar así… no permitirme las lágrimas que brotaban a mares por dentro. Juré honrar tu recuerdo. Juré honrar lo que hiciste por mi. Supe que no estaba capacitado para dañarte y estar dañándote fue la sentencia. No por dañar ni doler porque todos sabemos de eso. Era por saber que viviría, lo que sea que me tocara vivir, sintiendo que ese momento me perseguiría por siempre. Queriendo descansar en la calma que me darían los años que deberían pasar sosteniendo la bandera de nuestra historia para devolverle a los años que hemos dejado atrás. Ganarle con miles de años al tiempo en que participé de tu dolor. Pagarte y pagarle al destino, vivir bajo la fianza de la nostalgia. Y un día me olvidarás. Yo te seguiré recordando. Voy a darte el tiempo. Un tiempo secreto, un tiempo extendido; el tiempo que pasa y recorre el dolor, sólo eso puede calmar la pena, tu pena, la pena que lamentablemente nos dejamos y arraigamos en un páramo de vida. La pena que voy a llevarme. No hay manera de saberlo, pero yo sé que hay un tiempo que siempre será tuyo. Dártelo, sin poder ofrecértelo, es lo más justo que encuentro para la pena de hoy. El juramento que viajará por siempre en el silencio de una promesa.

(…)


  Pearl Jam - Present Tense

5 comentarios:

Bele dijo...

uff...

(y entonces nada queda sin ser mancha ni marca ni partícula ni secreción; porque todo queda siendo, es la permanencia del verbo -este- lo que hace de permanente ese estar estando. Y no tiene fecha)

Anónimo dijo...

"Present tense"

Pedro dijo...

Sí, "present tense" de Pearl Jam... casualidad o no, pero va perfecto. Saludos!

Anónimo dijo...

Casualidad o no... no podria ser de otra manera.

vitr dijo...

el uno no existe sin el otro
el mundo no, sin el sol ni el agua
el presente tampoco, sin el pasado ni el futuro,
ni dios, sin un hombre y un drama

mas que "vive el presente"
me adhiero al
"muere en cada instante con pasión"
y así habrá valido la pena
la pena como un valor