8.3.12

El sacrificio de las aves

Temporada de caza
Desde que el último sueño se proclamó ajeno al horizonte oscuro de mis párpados, una intensa congoja prospera sobre el dejo de tiempo fértil que conserva y redime mi suerte. Una culpa. Un mérito. El olvido de la inventiva. La pereza de aún seguir con vida. Y los días son un epitafio oculto, narrado entre viejos anhelos. Los días son ocio y óxido. Pero ya han pasado muchos años, casi puedo comentarlo como alguna trivialidad más. Cuanta risa me provoca... soy mi propia y triste desgracia; otro emblema más perdido en el viento. Soy el ave, que en su extenso y atolondrado vuelo vela por sus pares abatidos y sonríe en la espera del zumbido final.

Laxitud de las ánimas
Un pájaro vuela hacia el sol y sin pena se entrega al fuego. El foco candente se alimenta de sus lágrimas cansinas y viscosas... Como un viento embravecido las ráfagas consumen los tristes recuerdos desde el momento que lo vio nacer. El instinto se adormece, la fiebre existencial decrece... Mas ya lejos de los pesares mundanos, abandonados por fin los frutos del dolor, su alma, tal vez convaleciente, aún genera insano vacío. Pero ya nada puede remediarlo, pues fue ésta su última memoria de intentos. Deberá conservar la angustia y permanecer inmaterialmente aturdido por la lúgubre condición del ser en la criatura. Deberá aguardar en silencio por ser libre... Y ya nadie podrá jamás preguntarle, si es cierto, ¿no existe escapatoria?

(1996)



  The Pixies - Bird Dream of the Olympus Mons

2 comentarios:

Torsen dijo...

This is old shit! Suicide machine... adolescente y desafiante. Saludos!

Belén Senillosa dijo...

¿Es el paso del tiempo el que trae consigo el poder de la síntesis?